domingo, 23 de septiembre de 2012

INFORMACIÓN -CONOCIMIENTO (VÍDEO)


LA EDUCACIÓN PROHIBIDA (VIDEO)


COGNITIVISMO Y MOTIVACIÓN


Otro aporte de la psicología cognitiva a la educación han sido las investigaciones realizadas en relación con la motivación en el aprendizaje.Quienes frecuentan a niños pequeños saben del placer y de la curiosidad que ellos experimentan cuando descubren las diferentes posibilidades que tienen. Con el balbuceo el niño repite, experimenta, cuando está con otras personas y también cuando se encuentra momentáneamente solito. Los sonidos que produce son una especie de motor para continuar probando y emitiendo nuevos sonidos. Esto le produce placer, y reconoce el placer que experimentan los demás al escucharlo. Lo mismo ocurrirá con cada uno de los logros del desarrollo: hablar, gatear, caminar, alcanzar objetos, etcétera, y ya un poco más grande el niño experimenta placer y satisfacción importantes cuando puede dibujar, escribir, leer. Continúa con sus logros, y cuanto mayores son, mayor es el placer.
Pero si el niño deja de experimentar el placer de aprender, esta actividad se convierte en una tortura. Enfrentado al fracaso, se repliega y seguramente deja de investigar, de probar.
Si al niño le es esquivo el aprendizaje de la lectura, que tiene el peso de la cultura y de la institución, seguramente le acarreará un sentimiento de frustración muy grande y lo que quedará por el camino es el placer. El dolor por no aprender, o por hacerlo con costos muy grandes, produce mucha humillación en los niños. Inmediatamente comparan sus logros con los de sus compañeros, y surge la convicción de que no lo lograrán por más que se esfuercen. Es por eso que nos parece tan poco realista y tan iatrogénico el tipo de evaluación que desliza que siempre falta ("sabemos que puedes dar más"), planteos que hacen hincapié en el déficit y que no indican si el niño ha hecho esfuerzos. Así corremos el riesgo de que el niño piense que no vale la pena esforzarse, ya que sin importar cuánto lo haga, de todas maneras estará por debajo de lo que se espera de él.
Los niños viven con impotencia esta situación, no saben qué pasa y esto repercute directamente en su autoestima. Perciben con claridad que no conforman a padres ni a maestros, y pueden vivir esta situación como una falla personal, como algo que no está bien en ellos.
En ese momento el niño entra en el terreno de la desvalorización y la desmotivación. "Cuánto más fracaso menos aprendo, cuánto menos aprendo menos placer experimento, y más tiendo a evitar nuevas situaciones de aprendizaje"
Un aporte del cognitivismo ha sido su interés en investigar el tema de la motivación en los niños. Algunas de las teorías referidas a este aspecto proponen que, como consecuencia de su historia personal, las personas atribuyen un sentido al aprendizaje, un para qué, y le asignan un determinado valor.
La clave de la motivación está en la autoestima, que se explica como una creencia que tiene la persona acerca de su capacidad. Esencialmente, la comparación con los otros y la imagen que nos devuelven los demás es lo que va construyendo esta creencia. Los niños pequeños son los más expuestos y sensibles a la evaluación de los demás. En los casos en que ya existe una historia de desmotivación y de desvalorización, lo que más aparece afectado es la confianza en sí mismo, ya que el niño siente que sin importar cuanto se esfuerce, de todas maneras fallará.
Muchas veces la imagen que devuelve la escuela al niño es una imagen devaluada, que habla de dificultades, de errores. Algunos niños reaccionan violentamente ante esta situación, y otros lo hacen con una pretendida indiferencia, lo cierto es que ya no creerán más en la escuela como un lugar posible de éxito, de placer.
Desde esta teoría se propone, como una salida a esta situación que puede ser muy alarmante, el logro del éxito, sea cual sea y esté donde esté.
Es deber de los adultos descubrir en el niño aquellas tareas en las que es más competente, que le reportan más placer, y valorarlas mucho. Identificar las áreas en las que el niño es más competente, o en las que más disfruta, es importante para desandar el camino de la desvalorización.
Sin duda que el trabajo sobre las dificultades es importante. Es necesario no retirarse como lo hace el niño, descubrir nuevas vías para obtener logros que harán sentir mejor al niño y al docente.
En este punto resulta primordial que el docente no se sienta solo en su tarea, tal como le ocurre al niño. Aquí siempre es importante el intercambio del docente con otros; generalmente el maestro podrá percibir, con el auxilio de la mirada de otro, lo que por sí solo no puede ver en el contacto cotidiano con su alumno.

SE LES RECOMIENDO OBSERVAR EL VÍDEO: LA EDUCACIÓN PROHIBIDA

sábado, 15 de septiembre de 2012

INFORMACIÓN VERSUS CONOCIMIENTO


Si es cierto que la información es una de las características de la sociedad actual, y que se vive en medio de una "revolución de la información", en la que se debe ser actores, es procedente hacerse, entre otras, la siguiente pregunta: ¿Es la información conocimiento?
Se ha visto que la información se genera a partir de los datos, que deben procesarse para que su valor trascienda al del insumo parcial y quede establecida toda su significación: porque los datos expresan sólo una parte de la realidad, pero ningún dato es la realidad, porque ella puede registrarse de múltiples maneras... Los datos poseen la significación que expresa la manera cómo se ha pretendido registrar la realidad, si bien puede darse por hecho que la información no es un fin en sí misma, sino que la cuestión clave es qué hacer con ella, para transformarla en conocimiento.
El conocimiento puede verse como la aprehensión activa e interactiva de la realidad, actividad que no está desprovista de una caracterización axiológica y que tiene dimensiones históricas y sociales. No obstante sus diferencias, la información y el conocimiento forman un binomio muy cercano, en el que el acceso a la primera es condición necesaria, aunque no suficiente, para el segundo y ambos conceptos se constituyen hoy en elementos diríamos casi estratégicos para toda actividad humana, sea individual, organizacional, social o de otro tipo.
Ahora se pudiera preguntar: ¿cómo se transforma la información en conocimiento? Esta transformación es un proceso humano de construcción, en el que se debe posibilitar la adquisición, selección, actualización y utilización de la información para el logro de lo que se desea obtener. La información debe entonces: recabarse, seleccionarse, ordenarse, manejarse y utilizarse. Al propiciar una selección inteligente de la información, se discrimina lo superfluo.
A su vez la información condiciona la generación y la gestión de nuevo conocimiento y posibilita su formalización; en esto reside el sentido pragmático de la información, es decir, en su materialización en noticias, informes de investigación, objetos u otros que permiten la generación y comunicación del conocimiento.
La actual sociedad de la información coloca en evidencia la necesidad de una seria revisión epistemológica, porque las bases de la construcción del conocimiento parecen estar en crisis. Nuevos paradigmas deben desarrollarse para lograr una mejor adecuación a las necesidades del hombre moderno y de una sociedad compleja.
La mente es inquieta, ambiciosa, exploradora y, en este esfuerzo, se ubica la construcción del conocimiento que es: apropiarse de algo e insertarlo en su esfera personal, porque esto es lo que hace el aprendizaje significativo y le produce el conocimiento útil, que tiene larga vida y que se aplica o transfiere a otros campos del conocimiento y puede cambiar la realidad creativamente. Se enfatiza que aprender es construir significados y que ello se relaciona con la selección de la información como mecanismo de gran valor.
Es necesario conocer el dinamismo, la espontaneidad, las mutaciones, la reproducción y la transmisión del conocimiento, así como entender sus mecanismos para poder realizar una gestión eficaz, si nos atenemos a la definición "que todo conocimiento es el resultado de una acción humana sobre determinada información". Esa acción humana es, ante todo, una serie de procesos mentales que transforman la información en conocimiento.
El conocimiento utiliza como materia prima el flujo de información; el conocimiento se crea cuando un humano actúa con/sobre el flujo de información. La explosión de las tecnologías de la información y de la comunicación aceleró el flujo y la cantidad de información que recibe el ser humano. En este flujo informacional es necesario distinguir entre la información que se recibe sin "quererlo", es decir, de manera pasiva, y la información que se busca activamente. Cada tipo de información tiene un tratamiento humano distinto y, en consecuencia, genera un conocimiento de distinta calidad. El conocimiento debe construirse sobre el conocimiento que se posee y la información se debe buscar según el conocimiento que se desee obtener.
La relación indisoluble que se establece entre la información, el conocimiento, el pensamiento y el lenguaje se explica a partir de comprender que la información es la forma de liberar el conocimiento que genera el pensamiento humano. Dicha liberación se produce mediante el lenguaje -oral, escrito, gesticular, etc.-, un sistema de señales y símbolos que se comunican de alguna manera.
También se refiere a que el conocimiento tiene dos dimensiones: tácito e implícito. El conocimiento tácito está en nosotros. El implícito es el conocimiento soportado. El conocimiento tácito es fruto de la experiencia, la sabiduría, la creatividad y está en el interior de cada persona. El conocimiento implícito es aquel que está presente en soportes como los libros, los escritos, los audiovisuales, etcétera.
Se podría afirmar entonces que el conocimiento va de:
  • De tácito a tácito. 
  • De tácito a implícito .
  • De implícito a implícito. 
  • De implícito a táctico.
El paso del conocimiento tácito a tácito se produce mediante procesos de socialización, es decir, a partir de la adquisición de conocimientos e información mediante la interacción directa con el mundo exterior: con otras personas, con otras culturas, etcétera. Por ejemplo, cuando el maestro panadero enseña al aprendiz a amasar el pan; el pastor de ovejas enseña a su ayudante a llevaras por los mejores caminos, entre otros.
El paso de conocimiento tácito a implícito se produce mediante la externalización, que pudiera definirse como el proceso de expresar algo, el diálogo. Externalizar es convertir ideas e imágenes en palabras a partir del dialogo. Por ejemplo, a partir de lo expresado hasta aquí, se han externalizado conocimientos tácitos y convertidos en implícitos.
El paso del conocimiento implícito a implícito se denomina combinación. Es un proceso mediante el cual se recopilan e integran nuevos conocimientos, se combinan. Este informe (conocimiento implícito) es una combinación de conocimientos adquiridos a partir de conocimientos implícitos, soportados en libros, revistas, búsqueda en Internet, etcétera.
Y, por último, el paso del conocimiento implícito a tácito se puede conseguir de diferentes maneras, por ejemplo, mediante la internacionalización: vivir otras experiencias, conocer otros países y culturas.
Se podría definir entonces a la gestión del conocimiento como la combinación de sinergias entre datos, información, sistemas de información y la capacidad creativa e innovadora de los seres humanos.
Se necesita comprender mejor los principios subyacentes de las herramientas cognoscitivas (modelos de simulación, modelos de computación y conceptuales, esquemas cognoscitivos, estadísticas) que se utilizan cada vez más, conscientemente o no. La información no es conocimiento y menos sabiduría. Se precisa más del sentido de la información que de sus medios. La abundancia de información es un reto serio, que exige disciplina, distancia y escepticismo. Se necesitarán habilidades cognoscitivas de percepción, razonamiento y juicio de sentido común para un adecuado procesamiento de la información